Te
encuentras en otro hemisferio, alejado de nuestras relajantes y hermosas playas
de arenas blancas. De repente te encuentras, en medio de un ambiente con una
temperatura de -8 grados, con una alcapurria. ¿Qué haces? ¿Cómo reaccionas ante
este manjar que según nutricionistas puede matarte si no controlas tus ansias
de comértelas todas de una sola sentada? Cuando se habla de identidad nacional
de lo menos que esperas escuchar es de frituras, que según muchos de los
renombrados nutricionistas de Puerto Rico, su consumo excesivo puede matarte de
un ataque al corazón. Mucho menos en
estos tiempos en los que mantener unos hábitos alimenticios saludables y
declararle la guerra a las malditas grasas “trans” es la orden del día. Ahora,
aquí estás a solo un “Por favor deme una alcapurria” de distancia de sentir una
explosión orgásmica de sabor en tus papilas gustativas. ¿Qué harás? ¿Correrás
el riesgo de perder toda la clase de aeróbicos de esta mañana o la nostalgia
ganará?
Alcapurria; El Paladín de la Identidad Nacional Puertorriqueña en el Extranjero
Monday, April 16, 2012
Ok, te
sedujo su bronceado. Su parecido al color taíno conquistó todos tus sentidos
tal como a Cristóbal Colón. Mientras le das ese primer mordisquito a semanas,
meses o inclusive años de distancia de tal exquisitez, te das cuenta. Te das
cuenta de todas esas experiencias que pasaste en tu nación. Tus recuerdos de la
niñez y de tantas fiestas patronales en la plaza de tu pueblo. Recuerdas todas
esas veces que fuiste al Yunque, al Viejo San Juan, a las Justas
Interuniversitarias, a las fiestas de la calle San Sebastián, a juegos de
pelota del equipo local de doble A, a discusiones sobre política en el bar
cercano a tu casa y a las playas de Culebra. No solo estás comiendo una fritura
más. Esta es especial. Esta es única. Es esta en particular, la que te hace
llorar sin haber estado ni cerca de una cebolla, pues es la que te define como
puertorriqueño.
Pregúntate
cómo este manjar te define, pero primero pregúntate su procedencia. ¿De dónde
vinieron esos plátanos, yucas, guineos y esas yautías? ¿Qué historia hay tras
ese achiote que no solo le dio color sino que también posee una basta cantidad
de aportes a la cultura taína? No solo como pigmento color sangre se destacó,
si no también como moneda de intercambio para esta civilización. Recuerda cómo fue que esas deliciosa carne de
res llego a tu archipiélago favorito. Si, los mismos que arrancaron un pedazo
de África y lo agregaron a esa mezcla perfecta que posees en tus genes fueron
quienes la trajeron. La picardía de su nombre también refleja al puertorriqueño
que a todo le encuentra parecidos. Poco a poco ves como la alcapurria y tú
tienen más en común que los locales en ese ambiente gélido donde te encuentras.
Puede que
seas del centro de la isla o de la costa. Puede que seas más educado que el
puertorriqueño promedio o tal vez menos. Lo que no cambia es que todo
puertorriqueño conoce lo que es una alcapurria y al menos una vez en su vida la
ha degustado. Como muchos de los
puertorriqueños, la alcapurria no discrimina. Puede ser más blanquita en
ocasiones. En otras puede ser más negrita. Esto es irrelevante porque sea del
color que sea sabes que tiene la misma historia que tú. Todas comparten el
mismo hogar donde una madre y un padre dieron todo de si para que tuvieras algo
de comer. No importa que solo fuera un poquito de carne, un poquito de viandas,
un poquito de sazón, pues poco a poco se llega a tener mucho. Es más así mismo
te crearon. Tienes un poquito del taíno, otro poquito del español, más otro
poquito del africano. Mezcla perfecta que deleita los sentidos engrandeciéndote
culturalmente hablando y en cuestiones de estética aun más.
A
veces se menosprecia todo lo que te
rodea. No es hasta ese momento en que careces de alguna de estas cosas que ves
y valoras su importancia. No permitas que esto pase. Valora tu cultura aunque
tenga grasas “trans” como la alcapurria. Porque al igual que ella tiene muchos
elementos que te invitan a recordar quién eres y de dónde vienes. Disfruta
siempre del placer de ser puertorriqueño y no olvides el papel toalla que
necesitarás para que puedas quitarle la grasa sin ensuciar tu ropa.
Posted by Ley La Terrorista at 4:11 PM

2 comments:
Infeliz, muy cierto. Las alcapurrias son parte de nuestra cultura.
Me encantan las alcapurrias pero no se ven mucho por aca en Pensilvania. Mi doctora me las tiene prohibidas, jaja
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